El empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego reaccionó con dureza luego de que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) le notificara formalmente un requerimiento de pago por un adeudo fiscal que supera los 51 mil millones de pesos. En su mensaje, difundido en redes sociales, Salinas Pliego calificó la acción...
enero 20, 2026
El empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego reaccionó con dureza luego de que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) le notificara formalmente un requerimiento de pago por un adeudo fiscal que supera los 51 mil millones de pesos.
En su mensaje, difundido en redes sociales, Salinas Pliego calificó la acción del SAT como una “persecución política pura y dura” y acusó al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo de utilizar a la autoridad fiscal como un instrumento para silenciar a quienes critican la corrupción atribuida a Morena.
Durante la conferencia matutina del lunes 19 de enero de 2026, el jefe del SAT, Antonio Martínez Dagnino, explicó que la notificación formal surtió efecto y, conforme al Código Fiscal de la Federación, el empresario tiene un plazo de cinco días hábiles —que concluiría el 23 de enero— para pagar voluntariamente la deuda o iniciar un proceso de regularización.
El monto exigido proviene de créditos fiscales que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ya declaró firmes al cierre de 2025. El gobierno federal ha confirmado que, si existe intención de pago dentro de este plazo, el contribuyente puede solicitar ajustes conforme a la ley, incluso reducciones de hasta 39 % del total dependiendo del esquema acordado.
De no cumplirse el pago dentro del plazo, el SAT puede activar mecanismos de cobro que incluyen el embargo de cuentas bancarias y bienes para garantizar la satisfacción del crédito fiscal.
Salinas Pliego ha señalado que el proceso no solo lo afecta a él, sino que —en su opinión— sienta un precedente para empresarios y ciudadanos que cuestionan a las autoridades, acusando al gobierno de emplear el sistema fiscal con fines políticos.
Fuente: Sin Embargo