El Senado de la República aprobó el llamado Plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque sin uno de sus puntos clave: la revocación de mandato en 2027. Con 87 votos a favor y 41 en contra, el dictamen avanzó en lo general; sin embargo,...
marzo 26, 2026
El Senado de la República aprobó el llamado Plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque sin uno de sus puntos clave: la revocación de mandato en 2027.
Con 87 votos a favor y 41 en contra, el dictamen avanzó en lo general; sin embargo, en la discusión en lo particular, el Partido del Trabajo (PT) frenó la propuesta de adelantar este ejercicio democrático para que coincidiera con las elecciones intermedias.
La bancada del PT presentó una reserva para eliminar los cambios al artículo 35 constitucional, lo que finalmente dejó fuera la posibilidad de realizar la revocación en 2027. En consecuencia, el mecanismo se mantendrá en los tiempos actuales, lo que abre la puerta a que se lleve a cabo hasta 2028.
Pese a respaldar la reforma en lo general, los legisladores petistas se desmarcaron de este punto al considerar que no debe mezclarse con procesos electorales, argumentando que hacerlo podría afectar la equidad y la gobernabilidad.
La votación evidenció tensiones dentro del bloque oficialista, ya que Morena y el Partido Verde apoyaban incluir la revocación en 2027, mientras que el PT mantuvo su rechazo y terminó coincidiendo con la oposición para eliminar ese apartado.
A pesar de este recorte, el Plan B contempla otros cambios, como la reducción de regidurías municipales y la eliminación de privilegios y prestaciones para altos funcionarios electorales.
El dictamen será enviado a la Cámara de Diputados para continuar su proceso legislativo, en medio de un escenario político marcado por divisiones incluso entre aliados del oficialismo.