El Gobierno de México destinará 20 mil millones de pesos para el saneamiento de tres de los ríos más contaminados del país: el Atoyac, el Lerma-Santiago y el Tula, informó la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina de este jueves. La estrategia forma parte de un programa nacional...
julio 16, 2026
El Gobierno de México destinará 20 mil millones de pesos para el saneamiento de tres de los ríos más contaminados del país: el Atoyac, el Lerma-Santiago y el Tula, informó la presidenta Claudia Sheinbaum durante su conferencia matutina de este jueves. La estrategia forma parte de un programa nacional de recuperación ambiental que contempla 93 proyectos distribuidos en 10 estados de la República.
La mandataria explicó que las acciones buscan revertir décadas de contaminación provocada por descargas industriales, aguas residuales urbanas y falta de infraestructura para el tratamiento del agua. El plan contempla obras de saneamiento, modernización de plantas de tratamiento, rehabilitación de redes hidráulicas y acciones de restauración ecológica en las cuencas afectadas.
Sheinbaum destacó que la recuperación de estos cuerpos de agua es una prioridad ambiental y de salud pública, debido a que millones de personas habitan en las regiones atravesadas por estos ríos y han padecido durante años los efectos de la contaminación sobre los ecosistemas y la calidad de vida.
El programa también busca fortalecer la coordinación entre la Federación, los gobiernos estatales y municipales, así como promover la participación de comunidades y sectores productivos para garantizar resultados de largo plazo. De acuerdo con lo presentado en la conferencia, los proyectos se desarrollarán de manera gradual y contarán con seguimiento técnico para evaluar su impacto ambiental.
La cuenca del río Atoyac, que atraviesa Puebla y Tlaxcala, ha sido identificada durante años como una de las más afectadas por descargas industriales y municipales, situación que ha generado preocupaciones por sus efectos en la salud de la población y el medio ambiente.
Fuente: Sin Embargo