La televisora TV Azteca, parte del Grupo Salinas y propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego, anunció que solicitará ante un juzgado mexicano la apertura de un concurso mercantil voluntario, un procedimiento legal diseñado para que empresas con dificultades financieras puedan reorganizar sus pasivos mientras mantienen operaciones regulares. Este mecanismo,...
febrero 27, 2026
La televisora TV Azteca, parte del Grupo Salinas y propiedad del empresario Ricardo Salinas Pliego, anunció que solicitará ante un juzgado mexicano la apertura de un concurso mercantil voluntario, un procedimiento legal diseñado para que empresas con dificultades financieras puedan reorganizar sus pasivos mientras mantienen operaciones regulares.
Este mecanismo, conocido como una especie de “quiebra ordenada”, permite a la compañía negociar con sus acreedores bajo supervisión judicial sin que ello implique una liquidación inmediata de activos. La decisión fue aprobada recientemente por los accionistas en una Asamblea General Extraordinaria.
TV Azteca ha enfrentado serias presiones financieras en los últimos años, derivadas de varios factores:
El pago de más de 3,800 millones de pesos por licencias de transmisión en 2018.
El impacto de la pandemia de COVID-19, que redujo drásticamente la inversión publicitaria, su principal fuente de ingresos.
Adeudos fiscales significativos en México que, en enero de 2026, comenzaron a ser saldados con el Servicio de Administración Tributaria (SAT) —aunque aún persisten obligaciones bajo acuerdos y litigios.
Deudas con acreedores internacionales, incluyendo demandas en Estados Unidos por el incumplimiento de bonos por cientos de millones de dólares.
El concurso mercantil voluntario permite:
Ordenar y “reestructurar” las obligaciones financieras de TV Azteca de forma equitativa con base en su capacidad de pago.
Evitar embargos agresivos y mantener las operaciones mientras se negocian acuerdos con acreedores.
Continuar la transmisión de sus canales y el pago de nóminas sin interrupciones bajo la supervisión de un juez.
Si durante el proceso de conciliación no se llega a acuerdos con los acreedores, podría derivarse en una declaración formal de quiebra y la liquidación ordenada de activos.
La televisora sostiene que esta estrategia tiene como objetivo sanear sus finanzas y garantizar la viabilidad a largo plazo del negocio en un entorno de transformación profunda de los medios tradicionales, marcado por la digitalización y cambios en el mercado publicitario.
Por su parte, expertos legales han señalado que este tipo de proceso sirve como un “blindaje legal” que detiene acciones de cobro mientras se revisan y renegocian las deudas.
Fuente: Polemón