Hidalgo ha dado un paso histórico hacia la justicia social con el fortalecimiento de las Casas de la Mujer Indígena (CAMI). Este modelo, centrado en la partería tradicional, busca integrar los conocimientos ancestrales con el sistema de salud pública para garantizar una atención digna, humana y culturalmente pertinente.
El proyecto se enfoca en regiones prioritarias como la Huasteca, la zona Otomí-Tepehua y el Valle del Mezquital, donde las barreras geográficas y lingüísticas suelen dificultar el acceso médico. A través de las CAMI, las mujeres reciben acompañamiento integral durante el embarazo, parto y puerperio, respetando prácticas milenarias como el parto vertical y el uso de medicina tradicional.
Un eje fundamental de esta política es el reconocimiento de las parteras tradicionales como especialistas en salud comunitaria. Más que auxiliares, estas mujeres son pilares de confianza que ayudan a erradicar la violencia obstétrica y fomentan la prevención en sus propias lenguas.
Con esta iniciativa, Hidalgo no solo busca reducir la mortalidad materna, sino también preservar el saber de las comunidades originarias. Este modelo de interculturalidad médica posiciona al estado como un referente nacional en la protección de los derechos reproductivos y la dignidad de los pueblos indígenas.
Fuente: La Jornada
Las autoridades sanitarias del estado de Hidalgo han emitido una advertencia tras confirmar el aumento…
El estado de Hidalgo se prepara para recibir una inversión histórica de 2 mil millones…
La Cámara de Diputados perfila aprobar en un proceso acelerado la reforma constitucional impulsada por…
Claudia Sheinbaum confirmó este domingo que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congeló de manera…
El estado de Hidalgo ha entrado en una fase de alerta sanitaria tras confirmarse que…
El gobernador del estado de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar, y la presidenta de México, Claudia…